Súplica de arrepentimiento y perdón
رَبَّنَا ظَلَمْنَا أَنْفُسَنَا، وَإِنْ لَمْ تَغْفِرْ لَنَا، وَتَرْحَمْنَا لَنَكُونَنَّ مِنَ الْخَاسِرِينَ.
رَبَّنَا ظَلَمْنَا أَنْفُسَنَا وَإِنْ لَمْ تَغْفِرْ لَنَا وَتَرْحَمْنَا لَنَكُونَنَّ مِنَ الْخَاسِرِينَ
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¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos; si no nos perdonas y no nos tienes misericordia, seremos de los perdidos.
Forma: descripción de un estado de necesidad y reconocimiento del pecado (الإقرار بالذنب). La primera súplica de la historia de la humanidad que Allah enseñó a Adán para que se arrepintiera (tawba).
Tafsir del jeque Abdurrahman As-Saadi
Entonces, Allah les concedió el arrepentimiento y lo aceptó. Ellos reconocieron su pecado y pidieron a Allah que los perdonara. Dijeron: «¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos; y, si no nos perdonas y no tienes misericordia de nosotros, seremos de los perdidos».
Es decir: «Hemos cometido el pecado que nos prohibiste y, al cometerlo, nos hemos perjudicado. Hemos hecho aquello que causa la perdición, si no nos perdonas borrando las consecuencias del pecado y su castigo, y no tienes misericordia de nosotros aceptando nuestro arrepentimiento y protegiéndonos de caer en pecados semejantes». Allah los perdonó por ello: «Adán desobedeció a su Señor y se desvió. Después, su Señor lo escogió, aceptó su arrepentimiento y lo guio» (Corán, 20:121-122).
En cambio, Iblís persistió en su transgresión y no desistió de su desobediencia. Quien se parezca a Adán —reconociendo su pecado, pidiendo perdón, lamentándose y abandonándolo cuando lo comete— será escogido y guiado por su Señor. Pero quien se parezca a Iblís y, cuando cometa un pecado, siga aumentando sus actos de desobediencia, no hará sino alejarse más de Allah.
Tafsir del imán Ibn Kazir
Ad-Dahhak ibn Muzahim dijo acerca de las palabras «¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos; y, si no nos perdonas y no tienes misericordia de nosotros, seremos de los perdidos»: «Estas son las palabras que Adán recibió de su Señor, Poderoso y Majestuoso».
Tafsir de Al-Bagawi
«Ambos dijeron: “¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos; y, si no nos perdonas y no tienes misericordia de nosotros, seremos de los perdidos”» (Corán, 7:23).
En Al-Mustadrak de al-Hákim (2/375) se transmiten relatos sobre cómo Adán lloraba y pronunciaba estas palabras después de abandonar el Paraíso.